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Aether.png
Éter
Información general
ApariciónMetroid Prime 2: Echoes
Información de hábitat
Especie dominanteLuminarios
EstadoNormal/Existente
[Plantilla]   [Discusión]

Éter (Aether en las versiones inglesas) es un planeta de la Región Dasha y es el planeta donde se estableció la especie Luminaria. En él transcurren los eventos de Metroid Prime 2: Echoes. Debido a la caída de un Leviatán un tiempo atrás, el planeta se vio dividido en dos partes: Éter y Éter Oscuro.

Etimología

En la mitología griega, Éter es la personificación del cielo superior, del espacio exterior. El éter o quintaesencia es el quinto elemento del que se creía que estaba constituido el mundo exterior al planeta Tierra.

Historia

Orígenes

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En un principio, Éter estaba inhabitado, sin embargo los Luminarios llegaron y colonizaron el planeta poco después, tras observar que otras especies como los Chozo tenían su propio mundo dónde vivir. Un personaje llamado X-Qar fue quien descubrió Éter, lo que lo llevó a convertirse en el primer centinela. Siendo un planeta huérfano (es decir, sin sol), los Luminarios usaron la propia energía del planeta para sostenerlo y controlar su clima, esta energía es llamada la Luz de Éter, que canalizaron en los Acumuladores de Energía construidos en las distintas regiones del planeta, siendo el principal aquel ubicado en el Gran Templo.

El cataclismo

Sin embargo, 50 años antes de los eventos del juego, los Luminarios observaron que un Leviatán, proveniente del planeta Phaaze, amenazaba con estrellarse contra el planeta, y en respuesta ellos le atacaron con sus más poderosas armas, para luego descubrir que no surtieron efecto. Como último recurso, los Luminarios se refugiaron lo suficientemente bien como para soportar el impacto, cosa que salvó muchas vidas, pero que dejó mancillado al planeta: las Llanuras de Agón se transformaron en un desierto y pasó a llamarse los Yermos de Agón, los bosques de las Ciénagas de Torvus se inundaron de agua y toda la región se convirtió en un pantano, también la mitad de la Luz de Éter había desaparecido misteriosamente, dejando inestable al planeta.

Guerra contra los Oscuros

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Los Luminarios pronto descubrieron grietas dimensionales en todo el planeta que conducían hacia un mundo oscuro, y de estas grietas aparecieron sus más feroces enemigos: los Oscuros, liderados por la Horda. Estos seres de la oscuridad provenían de un mundo paralelo llamado Éter Oscuro, que al igual que el verdadero Éter también necesitaba de la energía de los acumuladores para sostenerse, así que los Oscuros emprendieron una guerra contra sus contrapartes de luz, con el fin de llevarse la luz hacia su mundo, cosa que destruiría a Éter para ser reemplazado por Éter Oscuro. Para ello, los Oscuros usaron su habilidad para poseer organismos del mundo de luz, convirtiéndolos en Poseídos, lo que les permitiría sobrevivir en la dimensión de luz sin ser abrasados por ella. También fue en Éter Oscuro donde terminó todo el Phazon proveniente del Leviatán.

Símbolo del Rayo de Luz MP2.png

Rayo de Luz.

Símbolo del Rayo Oscuro MP2.png

Rayo Oscuro.

Los Luminarios crearon nuevas armas con las cuales combatir, dando resultados como el Rayo Oscuro, el Rayo de Luz, el Traje Oscuro, entre otros artefactos que les permitirían navegar por Éter Oscuro sin ser aniquilados por su atmósfera corrosiva. Estos resultados fueron efectivos, pero la guerra se prolongó por mucho tiempo y las tropas de la Horda superaban en número, lo que terminó desgastando a los Luminarios y los obligó a buscar una manera de terminar la guerra rápidamente.

Sin embargo, los Oscuros pronto aprendieron a poseer a los mismos Luminarios, lo que cambió el transcurso de la guerra a benefició de la Horda. Con el tiempo, los Luminarios descubrieron que el líder de la Horda, el Emperador Oscuro, se encontraba en un lugar llamado Templo del Cielo, junto con la energía de Éter que faltaba, pero no podían accesar a ese lugar sin antes encontrar las diez Llaves del Templo del Cielo escondidas en todo Éter Oscuro. Fue ahí cuando los Luminarios pusieron en marcha un plan para encontrar las llaves, donde crearon el Módulo de Transferencia de Energía, un artefacto capaz de absorber la Luz de Éter que les serviría para cuando llegaran al Templo del Cielo, además de que impide la posesión por parte de un Oscuro.
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Cadáver de A-Kul.

Entonces, los Luminarios enviaron a sus diez mejores guerreros, los Guerreros de las Llaves, con la misión de encontrar las llaves del templo y abrir la entrada para luego recuperar la energía perdida, sin embargo todos fracasaron en su misión al ser asesinados uno a uno, pero no sin antes haber luchado valientemente; A-Kul, la más poderosa guerrera, fue la única capaz de colocar su llave en la entrada, pero no pudo sobrevivir. Con la muerte de ellos, también los Oscuros robaron el Módulo de Transferencia de Energía, y con él pudieron dar el siguiente paso en sus planes: la destrucción de Éter.

Primero atacaron los Yermos de Agón, aplastando la resistencia Luminaria y robando la energía del Templo de Agón. Después asediaron las Ciénagas de Torvus, donde encontraron una gran resistencia Luminaria que pudo acabar con miles de oscuros, pero finalmente fueron superados en número y el Templo de Torvus cayó, junto con su enegía. Finalmente, el ejército Luminario restante se retiró hacia la Fortaleza del Santuario, donde
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Luminarios en hibernación.

los acompañaron cientos de robots construidos por O-Lir para luchar contra los Oscuros, sin embargo los robots terminaron siendo controlados por la Horda y se volvieron contra sus creadores, los Luminarios fueron vencidos y la energía del Templo del Santuario fue robada, quedando únicamente el Gran Templo. Con las esperanzas desvanecidas, los últimos Luminarios se retiraron al Gran Templo y entraron en hibernación, excepto un centinela llamado U-Mos que se quedó a proteger el último acumulador.

Piratas Espaciales

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Durante las batallas sobre Éter, los Piratas Espaciales detectaron la presencia del Phazon en la Región Dasha, que luego los condujo a Éter. Pronto establecieron una base en los Yermos de Agón y emprendieron una búsqueda de los yacimientos de Phazon, además de seguir un protocolo de ocultación para evitar ser detectados por la Federación Galáctica. Sin embargo, los Piratas fueron atacados por los Oscuros y ellos detectaron que siempre aparecían acompañados por fallas espacio-temporales en el ambiente, entonces encontraron un nuevo artefacto que les permitiría acceder a esas fallas, un arma que ellos denominaron como Rayo Oscuro.

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Samus Oscura.

Usando el rayo, los Piratas pudieron acceder a Éter Oscuro y ahí encontraron el mayor yacimiento de Phazon, así que realizaron varias expediciones con el fin de extraer el mineral, pero la atmósfera tóxica y la ferocidad de las formas de vida nativas hicieron que los números de Soldados Piratas disminuyera a pasos agigantados. Esperando refuerzos, los piratas pronto detectaron a un nuevo enemigo: Samus Oscura, a quien confundieron con la verdadera Samus en primera instancia; esta doble no se interesaba en los piratas, sino en el Phazon, y mataba sólo a quien se lo negara, pero estas batallas también ocasionaron que el generador de escudo de invisibilidad fuera destruido, haciendo que la base fuera detectable por la Federación. Durante el tiempo de los piratas en Éter, también sucedió al mismo tiempo la invasión de los Oscuros a la Fortaleza del Santuario.

Con los refuerzos pirata a punto de llegar a Éter, el Escuadrón Hércules de la IMFG, a bordo de la Nave Tyr de la Federación, interceptó la nave con los refuerzos y la dañó lo suficiente como para que se estrellara en Éter, entonces los Marines decidieron seguirles la pista.

Federación Galáctica

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Nave Tyr.

Tras derribar la fragata pirata, los Marines decidieron seguirlos a Éter, pero la atmósfera del planeta dañó la Nave Tyr de la Federación, por lo que el piloto de la nave, el Capitán K. Starling, se vio forzado a aterrizar en las Tierras del Templo, donde las fuerzas del escuadrón se dividieron en dos avanzadillas: una encargada de hacer funcionar la nave de nuevo, mientras que la otra se encargaría de montar una base improvisada cerca de una colmena de Esquirlas.

Esquirlas oscuras en éter.png
Por un mes, los Marines intentaron contactar con la Federación usando el Sistema de Comunicaciones de la Federación Galáctica, pero las tormentas atmosféricas lo impedían. Conforme pasaba el tiempo, las municiones se agotaban y varios Marines morían a causa de la vida nativa, mientras que otros llegaron a experimentar delirios y alucinaciones, y otros perdían la esperanza de ser rescatados. No fue hasta unos días después que el escuadrón fue atacado por una horda masiva de Esquirlas Oscuras, los Marines lograron matar a varias de ellas, pero terminaron superados en número y casi todo el escuadrón fue asesinado; el Comandante A. Exeter pudo sobrevivir al ataque, pero iba a morir pronto debido a sus graves heridas, así que su última acción fue dejar un informe en una Terminal de Datos de la Federación, donde se explica de manera breve lo sucedido desde su llegada a Éter hasta el ataque de los Oscuros.
Comandante A Exeter MP2.png

Cádaver del comandante.

El único miembro del escuadrón que quedó con vida después del ataque fue el Soldado E. Denys, pues no se encontraba en el Complejo de los Marines al momento de lo sucedido. Él intentó llegar al Gran Templo creyendo que algo o alguien lo ayudaría ahí, pero terminó asesinado por alguna criatura desconocida, posiblemente por Avispas Guerreras.

Llegada de Samus

Nave de samus aterrizando en éter.png

Samus llega a Éter.

Transcurrido un mes de la desaparición de los Marines y ver que no se obtenía ninguna señal de ellos, la Federación Galáctica decidió contratar a la cazarrecompensas Samus Aran con la misión de encontrar a las tropas perdidas en Éter, otorgándole las últimas coordenadas que se registraron de la Nave Tyr de la Federación. Entonces ella se dirigió al planeta, pero tan pronto al entrar a la atmósfera, su nave sufrió severos daños por las tormentas electromagnéticas que la obligaron a aterrizar lejos de las coordenadas que le dieron, pero cerca de la base que montaron los Marines. La nave aún funcionaba, pero no podía volar y el sistema de autorreparación iba a tardar en arreglar la nave, así que Samus no tuvo otra opción que ir a pié.

Puesto de Mando MP2.png
Ella encontró la base de los Marines, donde halló muchos cadáveres de soldados en el suelo o colgados en los techos, esto último siendo obra de las Esquirlas. Mientras avanzaba, también presenció cómo una niebla negra tomaba control de los cadáveres, convirtiéndolos en Soldados Oscuros que atacaban a Samus, sin embargo eran enemigos débiles y ella pudo vencerlos con facilidad. Recorriendo la base, Samus se encontró con una misteriosa figura que se adentró a un Portal Oscuro, y sin saber del peligro que encontraría al otro lado, ella decidió seguir a aquella sombra, visitando de esta manera Éter Oscuro por primera vez. Samus cae al suelo tras llegar al otro lado, donde vio a la figura de antes absorber el Phazon encontrado en una pared, e intentando reincorporarse, recibe un disparo proveniente de aquel ser, donde la pudo ver de frente para descubrir que se trataba de una criatura muy parecida a ella, que más tarde pasaría a llamarse Samus Oscura.
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Guerreros emboscan a Samus.

Samus intentó responder a la agresión, pero su doble fue más rápida y destruyó el Cristal de Luz que protegía a la cazarrecompensas de la atmósfera tóxica; hecho esto, Samus Oscura se retiró y dejó a Samus a merced de varios Guerreros de la Horda. El aura de luz finalmente se desvaneció y Samus empezó a sufrir los efectos de la atmósfera, al mismo tiempo que los guerreros de antes la atacaron, le robaron varias de sus mejoras y la arrojaron hacia el mismo portal de donde vino, regresando de nuevo a Éter. Luego de lo sucedido, Samus salió de la base principal y visitó por primera vez las Tierras del Templo, donde tuvo que enfrentar a varias
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Tierras del Templo.

criaturas nativas de la zona junto a más Marines poseídos por la niebla. Tras explorar las tierras, Samus pudo llegar finalmente al Complejo de los Marines, donde encontró la Nave Tyr junto al resto de la tripulación que yacía muerta en el suelo. Buscando una explicación para lo sucedido, Samus activó la Terminal de Datos de la Federación y vio el mensaje que el Comandante A. Exeter dejó antes de su muerte, sabiendo así que no quedaron sobrevivientes.

Encuentro con U-Mos y su petición de auxilio

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Con los marines muertos y su nave dañada, Samus no tuvo otro remedio que continuar explorando las tierras, hasta que llegó al Gran Templo por medio de un ascensor. Avanzando por el templo, encontró lo que es el Santuario del Templo, alrededor estando varios Luminarios en estado de hibernación, sin que ella supiera de qué criaturas de trataban, y arriba notó lo que eran Capullos de Esquirla en el techo, de donde brotaron un grupo de Esquirlas
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Módulo de Transferencia de Energía.

para luchar contra la cazarrecompensas, pero terminaron siendo poseídas por la Niebla Negra, aunque fueron derrotadas. Tras haberlas eliminado, una Esquirla Alfa brotó del capullo más grande y también acabó siendo poseída, convirtiéndose en la Esquirla Oscura Alfa. Tras una dura batalla, Samus pudo vencer a la criatura y de ella obtuvo un artefacto desconocido, además se desactivó la barrera de energía que encerraron a Samus en el centro de la sala. Sin saberlo, Samus detuvo lo que era el asalto final de los Oscuros hacia el templo, con el fin de robar la energía restante de Éter. Con las criaturas vencidas, Samus tomó el único camino disponible, un ascensor que la llevó al Acumulador de Energía Principal, y acercándose al artefacto lumínico, sintió una presencia alrededor y apuntó su cañón contra un Luminario que se encontraba despierto. Este Luminario se presentó como U-Mos, el quinto centinela de Éter, luego le relató a Samus de manera breve lo que había sucedido en el planeta durante los últimos cincuenta años, también
U-Mos MP2.png

U-Mos.

le dijo que ella no podía ser poseída debido a que absorbió el Módulo de Transferencia de Energía, después le encomendó la misión de salvar a Éter y destruir las fuerzas opuestas, pues de no hacerlo los Oscuros jamás se detendrían y podrían apoderarse del universo. Samus, estando consciente de la amenaza que representaba la Horda, aceptó la petición de U-Mos y se dirigió primero a los Yermos de Agón.

Yermos de Agón

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Yermos de Agón.

Llegando a los Yermos de Agón, Samus se encontró con un inmenso desierto poblado de criaturas salvajes, entonces exploró toda el área hasta que llegó al Templo de Agón, donde fue atacada por un Gusárido Alfa que más tarde fue poseído y convertido en el Guardián de la Bomba; Samus pudo vencerlo y recuperó una de sus mejoras robadas: las Bombas. Con el enemigo derrotado, Samus avanzó hacia el Acumulador de Energía de Agón, donde activó un holograma que mostró el último mensaje de I-Sha, un centinela que murió en combate y que mencionó las Llaves de Agón Oscuro, artefactos necesarios para acceder al Templo de Agón Oscuro ubicado en los Yermos de Agón Oscuro.
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Centro de Mando Pirata.

En su búsqueda de las llaves, ella se encontró de nuevo con los Piratas Espaciales y se enteró de este modo que el Phazon también existía en Éter y en su dimensión oscura, además descubrió que los Piratas estaban criando Metroides de nueva cuenta; mientras tanto, los Piratas estaban confundidos por completo, puesto que ahora habían dos "cazadoras", pero reconocieron a aquella de armadura naranja como la auténtica. Samus también fue capaz de obtener nuevas armas de tecnología luminaria, siendo estas el Rayo Oscuro y el Rayo de Luz, también pudo recuperar sus Botas de Salto Espacial al matar al Guardián del Salto. En este tiempo, también tuvo su primera batalla contra Samus Oscura, donde Samus la venció y creyó que la había matado.

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Amorbis.

Tras recuperar las tres llaves, Samus abrió la entrada hacia el Templo de Agón Oscuro, y luego de bajar y avanzar un poco, se encontró con una inmensa criatura gusanoide llamada Amorbis, que tras lastimarle se convirtió en Amorbis Oscuro, y luego de dañarle más descubrió que no era uno sino tres gusanos en total, siendo estos los guardianes del templo. Tras vencerlos, la Esfera Oscura en el centro de la sala explotó y dejó al aire una mejora que Samus recogió, obteniendo así el Traje Oscuro, una armadura que mitiga los daños de la atmósfera tóxica de Éter Oscuro, lo que le permitió explorar mejor aquellas tierras sin el temor de perder su energía de manera rápida. Hecho esto, entró al Acumulador de Agón Oscuro y absorbió la energía que se encontraba ahí, después la llevó a su contraparte de luz y el acumulador fue restaurado, lo que ocasionó que el cielo de Agón se despejara y brillara de nuevo. Cumpliendo con esta misión, Samus regresó al Gran Templo, donde recibió nuevas instrucciones de U-Mos para ir a las Ciénagas de Torvus, esta vez con mayor precaución, puesto que la Horda se estaba preparando para hacer frente a su nuevo enemigo.

Ciénagas de Torvus

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Ciénagas de Torvus.

En las ciénagas, Samus encontró un pantano con aguas profundas por donde le era difícil moverse, además de peligrosas criaturas como los Anfisaurios, pero eso no le impidió llegar al Templo de Torvus, donde terminó siendo emboscada por un grupo de Soldados Piratas que sellaron el ascensor hacia el acumulador, sin embargo ella pudo vencerlos a todos y desbloqueó el ascensor, donde además se hallaba una nueva mejora: los Súper Misiles. Siguió su camino hacia el Acumulador de Energía de Torvus, donde encontró un mensaje dejado por el difunto A-Voq, quien había muerto por resistirse demasiado a la posesión de los Oscuros; al igual que en Agón Oscuro, en las Ciénagas de Torvus Oscuro había que encontrar las llaves para abrir el Templo de Torvus Oscuro y luego accesar al Acumulador de Torvus Oscuro, pero en esta ocasión iba a ser una tarea complicada debido a las cámaras inundadas de agua y también a la tóxica Agua de Éter Oscuro.

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Módulo Acuático.

Samus emprendió camino hacia Éter Oscuro, donde pudo vencer al Guardián de la Turbosfera y recuperar su Turbosfera, luego volvió a Éter y viajó a la zona profunda de Torvus, descubriendo que no podía avanzar sin antes volver a las Tierras del Templo y obtener una mejora de la Sala de los Héroes: el Localizador. Con esto, Samus pudo accesar más allá de la zona profunda, donde se reencontró con un enemigo que creyó haber matado antes: Samus Oscura; ambas no entraron en confrontación, sólo la doble oscura se limitó a soltar una carcajada para luego desaparecer.

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Chuca forma adulta.

Explorando, Samus llegó a lo más profundo y obtuvo el Módulo Acuático, herramienta que niega los efectos de presión acuática y que mejora la visión debajo del agua. Gracias a esto es que ella pudo moverse por los portales acuáticos, recuperando su Rayo Enganche del Guardián del Enganche y encontrando las llaves al templo oscuro. Accesando al templo, Samus se vio forzada a luchar contra una criatura larval llamada Chuca, guardián del templo, que tenía también una transformación a fase adulta. Con la criatura eliminada, Samus obtuvo el Visor Oscuro, con el que pudo ver las plataformas invisibles que guiaban al Acumulador de Torvus Oscuro; entonces drenó la energía de ese acumulador y la regresó a la dimensión original, para luego regresar al Gran Templo. Aquí, U-Mos le dijo que el último acumulador se encontraba en la Fortaleza del Santuario, el corazón de los Oscuros, y que la travesía iba a ser mucho más complicada que antes.

Fortaleza del Santuario

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Fortaleza del Santuario.

En la Fortaleza, Samus encontró varios mecanoides que fueron construidos por O-Lir y que no la vieron como aliada, por lo que la atacaron en cuanto la veían. Eventualmente llegó al Templo del Santuario, y de ahí fue al Acumulador del Santuario, donde encontró el último mensaje de O-Lir, diciendo que de nueva cuenta había que encontrar tres llaves para entrar al templo oscuro.

En la búsqueda, recuperó su Aracnosfera del Guardián de la Aracnosfera, se encontró de nuevo con Samus Oscura, quien destruyó el puente de la entrada, volvió a las Ciénagas de Torvus Oscuro en busca de su última mejora robada y que necesitaba, eliminando al Guardián de la Bomba de Energía y recuperando sus Bombas de Energía. Estando en su capacidad original al máximo, Samus se encontró de nuevo con su doble, esta vez iniciando una segunda batalla, culminando con la victoria de la cazarrecompensas y la aparente muerte de Samus Oscura; tras la victoria, Samus encontró el Ecovisor, que le permitió accesar a nuevas áreas tanto de la fortaleza como de la colmena, lo que eventualmente la guió hacia el Ataque Barrena. Con todas estas mejoras adquiridas, Samus fue capaz de encontrar las llaves al Templo de la Colmena y accesar a él.

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En el templo, Samus encontró al último guardián mayor: Quadraxis, un inmenso mecanoide de origen Luminario que terminó controlado por la Horda. Fue la batalla más difícil a comparación de las anteriores, pues el robot contaba con una vasta cantidad de armas y además tenía tres formas a las cuales vencer; peor aún, en el terreno de batalla no habían cristales de luz que protegieran de la atmósfera tóxica. Sin embargo, todo esto no fue impedimento para que Samus pudiera ganar la batalla, donde obtuvo el Rayo Aniquilador de su oponente, un arma que alguna vez le perteneció a A-Kul, que consistía en una mezcla de luz y oscuridad.

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Quadraxis.

Tras el duelo, Samus entró al Acumulador de la Colmena y absorbió la úlitma porción robada de la Luz de Éter, regresó a la dimensión original, colocó la luz en el Acumulador del Santuario y, de nueva cuenta, volvió al Gran Templo. Con la energía casi restaurada al máximo, U-Mos le encomendó a Samus una última misión: encontrar las Llaves del Templo del Cielo, entrar al Templo del Cielo y dar fin al Emperador Oscuro junto con la dimensión alterna; sin embargo, explorar a fondo las tierras oscuras sería imposible gracias a elementos peligrosos como el agua oscura o la Calcinia, aún teniendo el Traje Oscuro, por ello U-Mos le otorgó a Samus un nuevo traje elaborado con una mezcla de la tecnología Luminaria y Chozo, bañado con la Luz de Éter, llamado Traje de Luz.

Incursión final

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Templo abierto.

Samus, de nuevo, tuvo que explorar todo Éter Oscuro en busca de las llaves esparcidas en todas las regiones, tomando como base las Pistas de A-Kul y los cadáveres de los Guerreros de las Llaves encontrados en Éter. Los Oscuros no fueron capaces de detener su avance, hiciesen lo que hiciesen, así que no evitaron que ella encontrara y reuniera todas las llaves en la Entrada al Templo del Cielo, lo que le dio pase libre hacia el templo.

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Forma final del Emperador Oscuro.

Adentro encontró la última porción de la Luz de Éter, que fue absorbida por una serie de misteriosos tentáculos que desaparecieron repentinamente. Luego de recorrer una serie de pasillos, Samus se encontró, finalmente, cara a cara con el Emperador Oscuro en su primera etapa, descubriendo que dicha criatura absorbió la luz para aumentar aún más sus poderes, que ya de por si eran elevados gracias al Phazon. Venciendo a la primera forma, el emperador tomó la forma de una crisálida que soltaba gas venenoso y que podía brotar tentáculos de sus cuerpos, pero Samus pudo destruirla gracias a la Morfosfera y sus mejoras correspondientes. Con la crisálida destruida, el emperador se mostró en su etapa final, una forma similar a la de los Guerreros de la Horda pero más monstruosa; alternando entre rayos y rayos, esquivando golpes y haciendo uso de su armamento más fuerte, Samus eliminó de una vez y por todas al emperador, dejando al aire libre la última luz restante que Samus absorbió posteriormente, ocasionando el colapso de todo Éter Oscuro.

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Samus y Samus Oscura en su confrontación final.

Con escasos ocho minutos para salir, Samus salió rápidamente del templo y corrió hacia el portal activo más cercano, pero una masa de Phazon cubrió la entrada repentinamente, impidiendo el paso. Sintiendo una presencia detrás, Samus se giró y se encontró de nuevo con Samus Oscura, quien ya tenía una apariencia deteriorada por haber consumido tanto Phazon, lo que la volvió muy inestable. Sin más remedio, ambas empezaron su batalla final, pero Samus Oscura se volvió más fuerte, ya que podía crear un escudo invulnerable a cualquier arma, además de rodearse de un campo de energía de Phazon que le permitía disparar varias balas
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Luminarios agradecidos.

teledirigidas junto a un poderoso rayo. Sin embargo, Samus pudo descubrir su única debilidad: usar los ataques de su adversaria en su contra; cada vez que Samus Oscura disparaba sus balas, Samus las absorbía con su Rayo Recarga, convirtiéndose en el Rayo Phazon que ocasionó severos daños en la doble oscura. Tirada y debilitada en el suelo, Samus Oscura se puso de pié y caminó lentamente hacia Samus, tratando de tocarla con su índice como último intento. Con el tiempo a punto de terminarse, la masa de Phazon de antes desapareció y Samus ya podía escapar, pero fue emboscada por un grupo de guerreros que le bloquearon el paso, sin embargo la cazarrecompensas pudo evitarlos para huir del colapso. Saliendo del portal de nuevo hacia el mundo de luz, Samus vio cómo los guerreros de antes también quisieron escapar, pero no lo lograron. Con Éter Oscuro destruido junto a sus formas de vida, Samus devolvió la última porción de energía a los Luminarios (mismos que salieron de su
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Samus Oscura regenerándose.

hibernación al saber que ya estaban a salvo) junto con el Traje de Luz, y éstos terminaron agradeciendo a Samus con una reverencia, a lo que ella respondió con un saludo de mano mientras caminaba hacia su nave. Samus partió de Éter hacia las estrellas. Sin embargo, en la órbita del planeta, un montón de partículas de Phazon se agruparon para formar una silueta humanoide, la de Samus Oscura, mostrando que aún seguía con vida.

NFG Anhur y el Acorazado Coloso

Algún tiempo después de la destrucción de Éter Oscuro, la Federación Galáctica supo de lo sucedido y envió a la NFG Anhur hacia Éter, siendo así el primer contacto entre la Federación y los Luminarios, donde ambos trabajaron en conjunto para neutralizar la base de los Piratas Espaciales, y seguramente para hacer algo al respecto con la base de los Marines, así como la nave Tyr que estaba varada y con los cadáveres de los soldados. Tras desmantelar la base enemiga, la Federación se llevó consigo varios kilos de Phazon que los Piratas habían extraído antes, mas no se llevaron todo. Con este mineral recogido, pronto iniciaría una investigación sobre él, dando nacimiento al proyecto Pila de Phazon (PDP).

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Infiltración de Samus Oscura.

Sin embargo, los Piratas Espaciales también volvieron al planeta poco después de que la Federación partiera de él con el botín recogido, con el objetivo de extraer el Phazon restante que sus enemigos dejaron atrás. Los Piratas enviaron al Acorazado Coloso para cargar con todos los contenedores, luego abandonaron el planeta de vuelta hacia su hogar, sin saber que entre el Phazon que se llevaron también recogieron a Samus Oscura. Esta infiltración daría lugar al ascenso de la doble oscura como la líder suprema de los Piratas, gracias a sus poderes de control de masas, lo que conllevaría más adelante a los sucesos de Metroid Prime 3: Corruption.

Características

Geografía

Éter era diferente en varios aspectos antes de que se estrellara un Leviatán, pues antes tenía llanuras y bosques, además de estar estable dimensionalmente sin perturbaciones en el cielo ni tormentas magnéticas, así como estar con los cielos despejados de nubes.

Después del Leviatán, las llanuras se convirtieron en desiertos plagados por criaturas peligrosas, mientras que los bosques se inundaron para luego convertirse en pantanos. Sin embargo, lo que parecieron quedar intactas fueron las Tierras del Templo, pues no hay registros de que sufrieran cambios durante el cataclismo, y lo mismo sucede con la Fortaleza del Santuario. De haber una inestabilidad dimensional, se puede notar observando el cielo, donde un aura magenta lo cubre por completo de vez en cuando acompañado de un fuerte sonido "metálico".

Criaturas

A pesar del impacto del Leviatán, Éter se caracteriza por tener variadas formas de vida adaptadas a su ambiente, pero la mayoría son tan agresivas que atacan a cualquiera que vean. Esto, sin embargo, no parece ser ocasionado por el Mal del Phazon, puesto que este elemento se quedó en Éter Oscuro.

Del mismo modo, existen diversos tipos de plantas en todo el planeta, especialmente en las Ciénagas de Torvus, gracias a sus condiciones climáticas.

Lugares de Éter

Tierras del Templo

Artículo principal: Tierras del Templo

Es el área donde Samus aterriza. Las Tierras del Templo actúan como una zona de tipo supramundo, que une todas las otras áreas. Es la zona que rodea el Gran Templo, construido por los Luminarios.

Gran Templo

Artículo principal: Gran Templo

El Gran Templo es el último refugio de los Luminarios, donde permanecen en hibernación con excepción de U-Mos. También es donde se encuentra el Acumulador de Energía Principal.

Yermos de Agón

Artículo principal: Yermos de Agón

Es la zona desértica del planeta. Antes del evento que los Luminarios se refieren como El Cataclismo (la llegada del Leviatan), los Yermos de Agón eran campos verdes de hierba, llamadas las Llanuras Agón. Esta área es la ubicación de la minería de los Piratas Espaciales y la sede de sus laboratorios. Este es también el área donde Samus entra por primera vez en el mundo oscuro y donde ella pelea contra Samus Oscura por primera vez.

Ciénagas de Torvus

Artículo principal: Ciénagas de Torvus

Esta área de bosque de Éter se ha convertido en un pantano podrido después del cataclismo. Es el hogar de muchas criaturas peligrosas, como los Anfisaurios. Las Ciénagas de Torvus se divide en dos áreas: el pantano superior, donde se encuentran los últimos rastros del antiguo bosque, y el pantano inferior, donde los Luminarios construyeron máquinas y estructuras suyas.

Fortaleza del Santuario

Artículo principal: Fortaleza del Santuario

Un edificio gigante, es una fortaleza construida por los Luminarios para ser el último santuario de la población Luminaria. Lleno de mecanismos independientes y robots centinelas, es una zona muy peligrosa. No hay rastros de vida orgánica o natural, con excepción de varios tipos de piratas y enemigos oscuros.

Éter Oscuro

Artículo principal: Éter Oscuro
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Éter Oscuro desde el espacio

Éter Oscuro (Dark Aether en inglés) es un planeta de la Región Dasha y es el planeta nativo de la especie de los Oscuros. En él transcurren parte de los eventos de Metroid Prime 2: Echoes.

Debido a la caída de un Leviatán un tiempo atrás, el planeta Éter se vio deividio en dos: Éter propiamente dicho, y Éter Oscuro.

Las regiones de Éter Oscuro no son más que un reflejo de las de Éter: Yermos de Agón Oscuro, Ciéngas de Torvus Oscuro, la Colmena de los Oscuros y el Templo del Cielo. Cabe destacar que los restos del Leviatán y el cráter, y por lo tanto, todo el Phazon, se halla en Éter Oscuro.

Galería

Curiosidades

Tierras del Templo cielo disco bonus MP2.png

Luna vista en la demo del juego.

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