El Robot Guardián (Watchdrone en su versión inglesa) es un mecanoide creado por los Luminarios que solo aparece en los acontecimientos de Metroid Prime 2: Echoes.
El Robot Guardián es un mecanoide negro, esférico, de tres patas, que fue creado por los Luminarios. El Robot Guardián no fue entrenado para el combate, y a diferencia de los otros mecanoides, no poseen métodos ofensivos. Su función principal es vigilar y proteger áreas importantes para los Luminarios. Ellos permanecerán en su puesto para cumplir con su misión.
En la guerra contra los Oscuros fueron muy útiles para proteger áreas de importancia para ellos, pero los Oscuros no ignoraron el potencial que tenían estos robots. Fueron corrompidos por ellos y se rebelaron contra sus creadores Luminarios, sirviéndole a la Horda. Al igual que su antiguo objetivo, el Robot Guardián cumplía con la función de proteger objetos o áreas importantes de la Horda, como por ejemplo, una de las Llaves del Templo del Cielo que se escondía en las profundidades de las Ciénagas de Éter Oscuro.
El Robot Guardián se caracteriza por su gran blindaje; ninguna de las armas pueden dañarlo, lo cual los hace indestructibles. Aún así, ellos no toleran estar expuesto a la Luz, por lo que si entra al contacto con la luz abandonarán su puesto de vigilancia. Su intolerancia a la luz se puede deber a que su estructura se ha modificado con la atmósfera oscura de Éter Oscuro, adoptando la debilidad de las especies nativas de ese planeta.
Mecanoide: Robot Guardián. Mecanoide centinela rebelde. Indestructible, pero no tolera la luz brillante. Puede alejarse de su puesto al exponerse a la luz.
Los Luminarios colocaron estos guardianes mecánicos en puntos claves para entorpecer el avance del ejército oscuro. Son indestructibles y nunca abandonan su puesto salvo cuando reciben un haz de luz pura. Cuando la luz desaparece, el mecanoide regresa a su puesto de vigilancia.